Caminaba holgado, como si nada le preocupase... de estatura media, cuerpo delgado, hombros caídos... caídos como si de las manos llevase a cuesta grandes quintales de harina. el cuello, largo, la cabeza armónica, la tez, maltratada por el sor desértico de la cuarta región.
Su mirada era simpática, apacible, un tanto tierna, inocente, distante a sus diecinueve años internado en la bohemia, en el vino callejeado, en las madrugadas de plaza, en las tocatas atestadas de gordos agresivos, de actitudes llenas de odio e ira, de gente descontenta con todo... debe de identificarse con esto, aunque tampoco se alía a ideologías o pensamientos, quizás... siendo victima de los males de esta nueva sociedad chilena, criminal que presenta como unica opción el estar vació de ideales.
se que le apasiona la música, el bajo y el anhelo de cantar en una banda, probablemente las des-coordinaciones entre los dos instrumentos le impiden llevarla a cabo, y tendrá que elegir sobre alguno, como quien elige entre la vida o la muerte aunque sea solo por un momento, aunque quizás no sea tan importante, quizás ni lo crea así.
Y es extraño, que a pesar de todo este ambiente, esta escena por la cual dirige sus pasos, sea un tipo tímido... mas su afición a la literatura surrealista lo pone en un lugar divertido... medio soñador, medio enigmático, quizás un poco loco... esto nos propone un mundo interno rico en diversidades, casi un pasillo con muchas puertas a las cuales entrar... y enterarse que es lo que hay dentro, el mundo interno de un tímido, el timido simpático.
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